Hoy, las perspectivas de mayor restricción monetaria por parte de la FED y de los principales bancos centrales es sustentada por el pronóstico de la persistencia de una inflación elevada impulsada por el constante incremento en los precios del petróleo. El Brent alcanzó un máximo de 7 años y las expectativas de analistas en el sector anticipan un precio de 100 dólares por barril en 2022, después de que la OPEP anticipara una demanda robusta a pesar de Ómicron con una producción e inventarios del energético en niveles bajos.
_Aunado al tema energético, los mercados apuntan a una sesión negativa derivada de reportes corporativos que decepcionaron las perspectivas del consenso e indicadores económicos impactados por el número de contagios de Covid 19 durante el mes de enero.