Durante el fin de semana, se incrementó la tensión que ha generado la posible intervención militar de Rusia en Ucrania al grado que los diplomáticos de algunos países occidentales, como EUA, fueron retirados de la Kiev. El gobierno británico por su parte advirtió que Putin busca instalar un presidente pro-ruso en Ucrania y siguen llegando soldados rusos a Bielorrusia, donde se anticipa que un despliegue militar pudiera iniciar en febrero. Una de las mayores preocupaciones se centra en la posibilidad de nuevas interrupciones en el flujo de gas natural desde Rusia al continente europeo.
La aversión al riesgo de inicio de semana también tiene su origen en el inminente inicio de la normalización monetaria en EUA, donde la FED tendrá su primera reunión del año este miércoles y en el flujo de información corporativa con la continuación de la temporada de reportes, en especial con los del sector tecnológico.